6to6 Europe Tour: Un 10 Aniversario que ha hecho Historia



En esta edición los Sixters eran convocados lejos de la ciudad natal de 6to6 que es Barcelona, y por tierra y aire iban llegando hasta un “chateau” en París.


La estampa al llegar era impactante, con todos los coches agrupados por marcas en la entrada, con los 3 Mercedes-AMG estrella como anfitriones del patio de “juguetes para mayores”. Abrazos de reencuentro terminados, se hizo entrega del “Welcome pack”, con camisetas temáticas de cada día y otros regalos.

Y por supuesto, la entrega de llaves, como si fueran joyas, perfectamente guardadas en varios maletines.



Para romper el hielo el primer día se hizo una ruta de 45 minutos por París, en la que los fotógrafos del evento dejaron postales únicas de los superdeportivos con la Torre Eiffel y el Arco del Triunfo de fondo.


No faltaban los fanáticos y spotter esperando la llegada de los coches al parking para el siguiente hotel y la posterior cena de bienvenida para los “drivers” y presentar algunos participantes, ya que la mitad de las personas que participaban eran nuevos en el Europe Tour.


Cena divertida y chula a modo “late night show”. También hubo tiempo para el reconocimiento, aquellos Sixters que habían hecho más de seis Europe Tour pasan a ser considerados “Legends”, los cuales recibieron una chaqueta especial negra con letras doradas. Solo uno, Rafa García, había hecho todos los ET.



El segundo día arrancaba de nuevo en la ciudad de la luz, ya empieza la acción de verdad, poniendo rumbo a la Champaña francesa, recorriendo sus pueblecitos hasta llegar a la bodega de Pommery donde tuvo lugar una visita y un aperitivo.


La llegada al antiguo circuito de Reims fue toda una sorpresa, las gradas parecían las de un Gran Premio de los años 30, repletas de gente esperando a la comitiva de la 6to6. Fue un momento mágico en la que público y Sixters se fusionaron en un ambiente totalmente festivo.



Después rumbo a Bélgica, a cenar y dormir en una antigua abadía para descansar de cara al día siguiente en un entorno rural apacible y tranquilo. Antes del postre el piloto Lucas Ordoñez les dio algunos consejos para la misión del día siguiente, rodar en Spa-Francorchamps.



El día 3 es el plato fuerte de los más quemados, Trackday en Spa, con un sol y una temperatura que parecía casi orquestado por la propia organización.


Tras 45 minutos de ruta los drivers llegaron al circuito. Hubo Sixters que eligieron llevar sus coches de circuito hasta allí solo para ese día, como un GT3 992, dejando escenas memorables durante el día.



El Bugatti Divo que iba en el grupo rodó en pista para bautizarlo, no sin problemas para acceder ya que no llevaba el gancho de emergencia por si había que remolcarlo, requisito indispensable en todo trackday, pero gracias a los esfuerzos de la organización su orgulloso piloto pudo disfrutar de sus 1.500 CV para una foto en pista, aunque después en la comida se escapó para dar una vuelta el solo, no sin la bandera negra pertinente.



Tras la jornada de conducción en circuito había que poner rumbo a Stturgart. La Autobahn fue el segundo patio de recreo del día, con los coches probando sus velocidades puntas, así hasta llegar al Hotel V8 en el Motor World a las afueras de la ciudad.


La cena fue dentro del propio Motor World, con vistas a las increíbles piezas que acoge este museo.

De postre muchos participantes podían rodar en los simuladores del museo con un Mercedes-AMG y ver quién era el Sixter más rápido, con gente que se lo tomó tan en serio que estuvo hasta las 2 de la mañana rodando.



El día cuatro tenía programada la visita al museo de Mercedes para celebrar la colaboración con la firma tras estos 10 años de Europe Tour, pero por motivos del covid no pudo ser. Así que se redirigieron al preparador y restaurador Kienle especialista en clásicos de la firma de la estrella, en concreto el 300 SL, del cual había más de 20 unidades de este modelo, así como varios Mercedes 600.



Tras esto esperaba el Museo Mercedes, con todos los AMG del grupo aparcados frente al edificio. Visita libre para los Sixters con su audio guía para conocer la historia de la marca alemana que tan ligada está a 6to6.


Tras esto empezó la incursión a los Alpes desde la zona austríaca, con una ruta muy chula hasta llegar a Insbruck, llegando a un hotel cuya recepción está en el propio parking para recibirte sin bajarte de tu deportivo.



En el quinto día de Austria se cruzaba a Italia sin abandonar los Alpes. Caravana hasta llegar a Soldenn, para la visita más glamurosa del Tour, al museo dedicado a James Bond, el 007 Elemments, ubicado a casi 3.000 metros de altura, justo donde se rodó una escena clave de la película Spectre, viviendo una escena de James Bond casi desde dentro. Merecía la pena subir casi solo por las vistas de alrededor.



Con los pies más cerca de la tierra tocaba hacer el Paso Rombo, parando a comer en el Museo de la Moto, que por desgracia había sufrido un incendio el año pasado y que no se pudo visitar, pero si disfrutar de su restaurante.


La ruta prosiguió hasta Bolzano para reponer fuerzas en un hotel cinco estrellas, pues luego tocaba ruta nocturna hacia el Passo Giau y sus interminables curvas, brindando al atardecer en un albergue junto a la montaña, ruta a la que acudieron los más aficionados a la conducción pura y donde todos quedaron maravillados por la ruta y las vistas.



El día seis tenía como plato fuerte el famoso Paso Stelvio. Se incorporó al grupo un McLaren Senna, dejando estampas únicas en ruta con un sol de nuevo que parecía un participante más.


Subida y bajada al Paso Stelvio para un buen empacho de curvas y de ahí rumbo a los lagos de los alrededores de Milán, con parada a dormir junto al Lago Maggiore, punto que había sido clave en el primer Europe Tour de 2011.


Para la cena se cruzó en barco el lago hasta un restaurante de primer nivel donde la velada fue realmente divertida.



Séptimo día, esperaban muchas rutas, puertos y carreteras secundarias, por lo que el tráfico podía ser intenso y desesperante, pero una leve lluvia debió asustar a los turistas, no así a los Sixters, que pudieron disfrutar de puertos de montaña entrando a Francia únicos para disfrutar de sus monturas.


Parada a comer en la falda del Col de la Bonette, una de las carreteras más altas de Europa, con la subida posterior por su carretera que dejó vistas de las que quitan el hipo.



Llegada a Mónaco por la tarde con tiempo para estirar las piernas, o disfrutar de la piscina del Montecarlo Bay, y primera cena en Mónaco con su correspondiente fiesta posterior. Repitió el Sass Café, otro clásico de los Europe Tour, donde el cachondeo y el buen rollo fueron más protagonistas que la propia cena.



Todo lo bueno acaba. Último día de Europe Tour, con ruta al Col de Turini y el Col de Braus y sus famosas paellas, las de asfalto, con una satisfactoria ruta que se prolongó más de la cuenta después de comer, incluyendo coches como un McLaren Elva.



Vuelta al principado porque tocaba la cena de gala y el broche final al tour. Como siempre se dieron los premios de Europe Tour. El del Sixter del año, para el que ha sido más partícipe en los eventos de la temporada, fue para Nacho de Madrid que acudió con su Mercedes-AMG GTR.


El premio al carácter Sixter para aquel que más espíritu aventurero tiene fue para Andy de Málaga, que fue al Tour de Baleares con un Morgan y al Europe Tour con un KTM X-BOW.


El premio a la mejor caracterización, al mejor coche vinilado y que votan los propios participantes, fue para Kike y su 911 GT3 RS vinilado de Rothmans.


Por supuesto todos los participantes recibiern su premio de “Finisher” por completar el Tour.