Cars & Bikes Maestrazgo: ¡Esto acaba de empezar!
- hace 2 días
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El 18 y 19 de marzo se celebró la primera edición de Cars & Bikes by 6to6 Motor X ProTour, una experiencia concebida para unir dos pasiones que, aunque distintas en su forma, comparten la misma esencia: la búsqueda de sensaciones, el gusto por el detalle y el placer de recorrer kilómetros. De la mano de 6to6 Motor como embajador del mundo del automóvil, y con referentes como Alberto Losada y Josef Ajram liderando la parte ciclista, el proyecto arrancaba con una premisa clara: demostrar que el ciclismo de carretera y los coches deportivos pueden convivir en una misma experiencia de forma natural.

El punto de encuentro tuvo lugar en la tienda de ProTour en Barcelona, donde desde primera hora de la mañana comenzó a respirarse un ambiente especial. Los participantes se reunían rodeados de una selección de deportivos que por sí sola ya llamaba la atención: Porsche, Alpine, Mercedes AMG, Mustang o Audi RS. Sin embargo, lo que realmente convertía la escena en algo único era ver esas mismas máquinas con bicicletas de carretera montadas sobre portabicis de ventosa, una imagen poco habitual que sintetizaba a la perfección el espíritu del evento.
Desde allí, la caravana puso rumbo al Maestrazgo, un territorio tan espectacular como desconocido para muchos. La llegada al restaurante Existe sirvió como punto de encuentro con participantes procedentes de otras zonas, ampliando el grupo y reforzando esa sensación de comunidad que se mantendría durante todo el fin de semana. Tras un cuidado menú degustación, los asistentes se trasladaron a Cantavieja, donde el Hotel Balfagón se convertiría en el cuartel general de la experiencia.
La tarde ofrecía el primer contacto con la bicicleta, y lo que en principio era una ruta de reconocimiento acabó convirtiéndose en uno de los momentos más memorables del evento. Rodar por carreteras completamente desiertas, entre paisajes abiertos del Maestrazgo y con el sol cayendo sobre los molinos eólicos, dejó una impresión difícil de igualar. El grupo completó una ruta exigente, pero el ambiente era de disfrute absoluto. A la vuelta, el contraste llegó en forma de descanso, spa y una cena en la que se presentó la gran etapa del día siguiente, con destino a Valdelinares.
El segundo día amaneció con condiciones muy distintas. El frío, la lluvia fina y el asfalto mojado añadían un componente de dureza que transformó la jornada en una experiencia mucho más exigente. Aun así, nadie dudó. Tras el desayuno, el grupo salió a rodar en una etapa que pondría a prueba tanto la resistencia física como la determinación de los participantes. Las subidas ayudaban a entrar en calor, pero las bajadas exigían máxima concentración. En Mosqueruela, una parada permitió reagruparse, recuperar sensaciones y tomar una decisión conjunta sobre cómo afrontar el resto del recorrido. Se optó por adaptar la ruta, pero manteniendo intacto el espíritu del día.
Ni siquiera la posibilidad de subir a la furgoneta de asistencia hizo que alguien se retirara. El grupo, unido por ese carácter compartido entre ciclistas y amantes del motor, decidió continuar. El resultado fue una jornada épica, marcada por el esfuerzo, el compañerismo y la satisfacción de completar una ruta exigente en condiciones complicadas.
De regreso al hotel, el ambiente era de recompensa. Una ducha en el spa precedió a una comida de despedida centrada en la trufa, producto emblemático de la zona. Sin embargo, aún quedaba un último capítulo.
Con las bicicletas nuevamente cargadas sobre los deportivos, los participantes iniciaron una ruta de conducción por la Silent Route, una de las carreteras más icónicas del panorama nacional. Su trazado, la ausencia de tráfico y la belleza del entorno la convierten en un escenario perfecto tanto para disfrutar de la conducción como para cerrar una experiencia de este tipo. Las paradas en puntos emblemáticos como el famoso autobús o el mirador coronado por la escultura de la cabra sirvieron como últimos momentos compartidos antes de la despedida.
Desde ese mismo mirador, con el paisaje del Maestrazgo como telón de fondo, los participantes pusieron punto final a la primera edición de Cars & Bikes. Una experiencia que ha demostrado que dos mundos aparentemente distintos pueden encontrarse en un mismo camino y, sobre todo, disfrutarse juntos.

El proyecto no ha hecho más que empezar. Os invitamos a estar atentos a la presentación de la segunda edición donde volveremos a disfrutar al máximo de esta combinación única que ofrece el coche deportivo y la bici.
¡Cars&bikes ha venido para quedarse!








































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