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6to6 Collection Tour Marruecos: la aventura que nadie esperaba

  • hace 1 día
  • 7 min de lectura

Hay viajes que se recuerdan por los kilómetros recorridos. Otros, por los paisajes descubiertos. Y algunos, muy pocos, por haber demostrado que lo imposible era posible.


El 6to6 Collection Tour Marruecos ha sido uno de esos viajes.



Durante siete días, cerca de cuarenta deportivos y superdeportivos de altísimo nivel cruzaron Marruecos de norte a sur para descubrir un país mucho más diverso de lo que imaginaban. Lo hicieron atravesando montañas, costas salvajes, bosques alpinos, cañones, desiertos y ciudades históricas. Lo hicieron afrontando miles de kilómetros de carreteras desconocidas. Y, sobre todo, lo hicieron rompiendo todos los tópicos.


Porque cuando alguien piensa en recorrer Marruecos, imagina caravanas de todoterrenos avanzando entre dunas. Nadie imagina una caravana formada por algunos de los deportivos más exclusivos del mundo atravesando el Atlas para llegar hasta las puertas del Sáhara. Sin embargo, eso es exactamente lo que sucedió.



Este ha sido el último capítulo de los Collection Tour de 6to6 Motor, una propuesta diferente a los ya conocidos Europe Tour. Mientras que estos últimos recorren varios países a un ritmo intenso, los Collection Tour permiten descubrir un destino en profundidad, explorando su cultura, sus carreteras y su forma de vida. Antes llegaron las ediciones de Baleares, Toscana o Portugal conduciendo los propios deportivos de los participantes. También las aventuras más exóticas de Laponia, sobre motos de nieve, o Emiratos Árabes Unidos, recorriendo el desierto a bordo de buggies.


Marruecos suponía un reto completamente distinto.


Un país fascinante, cercano geográficamente pero todavía desconocido para muchos. Un territorio donde convivían dudas e incertidumbres: ¿serían adecuadas las carreteras para coches tan bajos? ¿Cómo respondería la logística de un convoy de semejante tamaño? ¿Sería posible llegar hasta las dunas de Merzouga con vehículos concebidos para el asfalto más perfecto?


La respuesta llegó durante una semana inolvidable en la que los sixters demostraron que la aventura no depende del vehículo que conduces, sino de las ganas de descubrir lo que hay más allá del horizonte.


Rumbo a África


La aventura comenzó incluso antes de arrancar los motores.


Días antes del inicio oficial del viaje, los coches eran cargados en Barcelona por el equipo de Tradisa para iniciar su traslado hacia Andalucía. Mientras tanto, la expectación crecía entre unos participantes que estaban a punto de vivir una de las experiencias más ambiciosas jamás organizadas por 6to6 Motor.



Muchos llegaron a Sotogrande un día antes del inicio oficial para asegurarse de estar puntuales en el puerto de Algeciras. Allí les esperaba una primera toma de contacto con el grupo, alojados en el elegante San Roque Club y disfrutando de una cena en Trocadero. Las conversaciones giraban inevitablemente alrededor del viaje que estaba a punto de comenzar. Había ilusión, curiosidad y también cierta incertidumbre. Nadie sabía exactamente qué se iba a encontrar al otro lado del Estrecho.


A la mañana siguiente, el espectáculo comenzó incluso antes de pisar Marruecos.


Ver cerca de cuarenta deportivos perfectamente alineados accediendo juntos al ferry de Baleària fue una imagen difícil de olvidar. Una auténtica expedición moderna rumbo al continente africano.



El cruce del Estrecho resultó rápido y el paso fronterizo fue sorprendentemente ágil. Apenas unas horas después, los sixters estaban ya rodando por suelo marroquí.


Y Marruecos empezó a sorprender desde el primer kilómetro.


La carretera que une Tánger Med con Tamouda Bay, ascendiendo por las montañas cercanas al Monte Bani Mazala, ofreció una primera muestra de lo que sería el viaje: curvas divertidas, paisajes verdes y espectaculares vistas al Mediterráneo muy alejadas de la imagen desértica que muchos asociaban al país.



El espectacular Banyan Tree Tamouda Bay fue el escenario perfecto para comenzar la aventura. Mientras los coches quedaban expuestos junto al hotel y el equipo instalaba los kits de adhesivos, los participantes disfrutaban de una comida privada junto a la playa, realizaban sus acreditaciones y descubrían unas suites simplemente impresionantes, todas ellas con piscina privada y un nivel de lujo muy por encima de lo habitual.



La cena de bienvenida junto al lago del resort sirvió para dar el pistoletazo de salida oficial al viaje y para confirmar algo que marcaría toda la semana: el extraordinario ambiente entre los sixters.


El descubrimiento del Marruecos azul


La jornada siguiente era una de las más exigentes al volante.


La ruta comenzó recorriendo la costa mediterránea hasta Jebha antes de dirigirse hacia el interior. Las carreteras se volvían más técnicas, más estrechas y más espectaculares. Kilómetro a kilómetro aparecía un Marruecos completamente diferente al que la mayoría imaginaba.



El gran protagonista del día fue Chefchaouen, la legendaria ciudad azul fundada en el siglo XV y famosa por sus calles teñidas de azul intenso, una tradición que ha convertido a esta población en uno de los lugares más fotografiados del país.

Gracias a la colaboración de las autoridades locales, los coches pudieron quedar expuestos en pleno corazón de la ciudad. La imagen de decenas de deportivos rodeados por las paredes azules de Chefchaouen creó una estampa única que atrajo la atención de turistas y vecinos.



La segunda parte de la jornada llevó al grupo hasta Ifrane y el Michlifen Resort.

Si alguien hubiera enseñado una fotografía del entorno sin decir dónde estaba tomada, probablemente nadie habría respondido Marruecos. Bosques, aire fresco, carreteras de montaña y paisajes alpinos recibieron a los sixters en una de las mayores sorpresas del viaje.


Tras una sesión de spa para recuperarse de las horas de conducción, la jornada concluyó con una cena acompañada por música tradicional marroquí.



De los bosques al Sáhara


Si hubo un día que resumió la diversidad de Marruecos, fue el tercero.


La mañana comenzó entre montañas y valles verdes. Poco a poco, la vegetación fue desapareciendo mientras la ruta descendía hacia el sur.


La parada en un kasbah de Midelt permitió tomar contacto con una imagen mucho más reconocible del país: arquitectura tradicional, mercados locales y el ambiente auténtico de las poblaciones del interior.



Más adelante llegó otro de los grandes descubrimientos del viaje: el impresionante valle del Ziz. Desde su mirador, los sixters contemplaron una inmensa cicatriz verde atravesando el paisaje árido, miles de palmeras extendiéndose hasta donde alcanzaba la vista.


Y entonces apareció el desierto.



La llegada a Merzouga fue uno de esos momentos que justifican por sí solos un viaje. Ver cerca de cuarenta deportivos alcanzando las puertas de las grandes dunas del Sáhara generó una sensación difícil de describir.


Era exactamente el tipo de imagen que nadie esperaba ver.


La bienvenida estuvo acompañada por música local y por una actividad muy especial. Los participantes visitaron el museo del 4x4 de Merzouga antes de subirse a cuarenta buggies para adentrarse en las dunas.



Durante más de una hora, los sixters recorrieron el desierto hasta alcanzar algunas de las dunas más altas de la zona. Una experiencia que inevitablemente recordó a la aventura vivida en Emiratos durante el Collection Tour 2025.



Al caer la tarde llegó uno de los momentos más mágicos de todo el viaje.


Vestidos con daraa y turbante bereber, los participantes contemplaron el atardecer sobre las dunas mientras recorrían el desierto a lomos de camellos. Más tarde, una cena bajo las estrellas se transformó en una auténtica fiesta bereber que se prolongó hasta bien entrada la noche.



Las gargantas y la tormenta


El amanecer en el desierto ofreció una imagen inolvidable antes de poner rumbo a las gargantas del Todra y del Dades.


La ruta atravesó algunos de los paisajes más espectaculares del sur marroquí hasta llegar al desfiladero del Todra, uno de los parajes naturales más visitados del país. Sus paredes verticales de roca, que en algunos puntos superan ampliamente los cien metros de altura, dejaron impresionados a los participantes.



Por la tarde, una inesperada tormenta sorprendió al grupo ya instalado en Xaluca Dades.


Mientras muchos optaban por disfrutar del hotel observando cómo la lluvia transformaba el paisaje exterior, algunos de los más aventureros decidieron continuar conduciendo hasta la mítica carretera de la Garganta del Dades.


Las fotografías obtenidas desde el mirador, contemplando el interminable zigzag de curvas ascendiendo por la montaña, se convertirían en algunas de las imágenes más icónicas de todo el viaje.



Cruzando el Atlas


Toda gran aventura necesita una etapa reina.


Y esa llegó con el cruce del Atlas.


Tras abandonar Dades, los sixters pusieron rumbo hacia uno de los tramos de conducción más espectaculares de todo el recorrido. Carreteras de alta montaña, curvas interminables y panorámicas impresionantes acompañaron al convoy durante horas.



El descenso desde el puerto de Tizi n'Tichka hacia Marrakech ofreció algunas de las mejores imágenes dinámicas del viaje. Deportivos serpenteando por una carretera legendaria rodeada de montañas que durante siglos han conectado el norte y el sur de Marruecos.



La llegada a Marrakech supuso un cambio radical de escenario.


Tras dejar los coches en el Sofitel, los participantes se trasladaron al centro histórico para descubrir la mítica plaza Jemaa el-Fna y disfrutar de una comida privada en el rooftop de Salama.



La jornada concluyó en Epicurien, donde una elegante cena acabó transformándose en una auténtica celebración. Después de miles de kilómetros, el grupo había conseguido llegar al corazón de Marruecos sin más incidencias que las propias de cualquier gran aventura.


El último regalo


Cuando parecía que el viaje ya había mostrado todas sus cartas, todavía quedaba una sorpresa.


En las afueras de Rabat esperaba uno de los momentos más exclusivos de toda la semana.


Su Alteza Sheikh Hamad Bin Hamdan Al Nahyan abrió excepcionalmente las puertas de su museo privado de automóviles para recibir personalmente al grupo y mostrar una colección normalmente inaccesible al público.



La visita fue tan inesperada como inolvidable.


Posteriormente, una relajada comida junto a la piscina del Sofitel Rabat permitió compartir las últimas anécdotas antes de afrontar el tramo final hasta Tánger Med.


El regreso a España transcurrió con la misma fluidez que la llegada. Cuando los ferrys alcanzaron Algeciras ya era de noche, pero todos los participantes tenían la misma sensación.


Habían vivido algo irrepetible.



Mucho más que un viaje


Si algo ha demostrado este Collection Tour Marruecos es que todavía existen destinos capaces de sorprender.


Los sixters descubrieron un Marruecos de montañas, bosques, costas, cañones, oasis, ciudades históricas y desiertos infinitos. Descubrieron un país moderno, hospitalario y lleno de contrastes.


También demostraron que la aventura no pertenece exclusivamente a los todoterrenos. Que un deportivo de altas prestaciones puede ser igualmente una herramienta para explorar, descubrir y vivir experiencias extraordinarias.


Nada de esto habría sido posible sin el apoyo de las autoridades marroquíes, que se volcaron con el evento desde el primer momento, facilitando el recorrido y haciendo sentir bienvenido al grupo en cada rincón del país. Tampoco sin la colaboración de Baleària, hoteles, restaurantes y todos los profesionales que ayudaron a que una operación logística de semejante magnitud funcionara a la perfección.


Mención especial merece el equipo de 6to6 Motor. Mecánicos, staff, maleteros, equipo audiovisual y organización trabajaron sin descanso para resolver incidencias mecánicas, pinchazos y cualquier imprevisto que pudiera surgir en un entorno tan exigente para vehículos deportivos.


Y, por supuesto, a los auténticos protagonistas: los sixters.


Porque fueron ellos quienes se atrevieron a llevar sus coches hasta lugares donde nadie esperaba encontrarlos. Quienes confiaron en el proyecto. Quienes demostraron que el espíritu aventurero sigue siendo el verdadero motor de 6to6.



Ahora toca mirar hacia el siguiente desafío.


El Europe Tour 2026 ya espera.


Un nuevo viaje. Nuevas carreteras. Nuevas historias.


Pero Marruecos siempre será recordado como el Collection Tour que demostró que los sueños más improbables son, precisamente, los que merecen ser perseguidos.


 
 
 

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