Bugatti confía en Michelin para batir su record: 490km/h

Actualizado: 18 de sep de 2019

A principios de semana nos levantábamos con una de esas noticias que a los amantes del motor nos vuelven locos. Bugatti lo había vuelto a hacer, ponía al ser humano a bordo de la máquina más veloz del planeta para volver a reconquistar el puesto que le habían quitado el SSC Ultimate Aero y el Koenigsegg Agera Rs.



Esta vez el rey de la velocidad es ya un conocido entre nosotros, el Bugatti Chiron, pero… algo especial. Uniendo fuerzas con la marca italiana Dallara y Michelin, que fueron los encargados de calzar al Chiron con los Michelin Pilot Sport Cup 2. Estos neumáticos con los que nuestros Sixter pulverizaron los cronos en el circuito de Estambul en el pasado Europe Tour, fueron reforzados para aguantar 4.100 giros por minuto y soportar unas cargas que rara vez un neumático de calle ha tenido que soportar.



El Chiron pasó por el `quirófano´ dónde se modificaron algunos aspectos aerodinámicos para así ofrecer la menor resistencia y conseguir el récord. También modificaron su interior para añadir medidas de seguridad al piloto, como por ejemplo los cinturones de seis puntos de anclaje.


Este hito se ha escrito en los libros de la historia del automovilismo ya que es la primera vez que un coche de producción llega a alcanzar la escalofriante velocidad de 490 km/h. El piloto que ha llevado a cabo este récord es Andy Wallace y el hito se realizó en Alemania, en el espectacular circuito de Ehra-Lessien. Un circuito perfecto en forma de anillo con una longitud de 21 kilómetros.



Una vez que el piloto alemán se subió a la `nave´ dio una vuelta de calentamiento para preparar al coche, ya que lo que estaba a punto de suceder iba a ser histórico. El coche surco la curva norte a una velocidad de 200 km/h para afrontar la recta de 8,8 kilometros dónde el Chiron entregaría la máxima potencia.



Una vez alcanzado el pico de la máxima velocidad el Chiron iba devorando metros a una velocidad estremecedora, 136 metros por segundo. El piloto alemán iba pisando a tabla hasta así conseguir el récord de velocidad.


Desde la central de Bugatti se muestras orgullosos de conseguir una vez más el trono del primer fabricante en pulverizar de nuevo el récord de velocidad. Un dato que marcará un antes y un después en el automovilismo. Ahora nos toca esperar impacientes a ver quién planta cara al gigante Italiano.



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