La empresa Ferrari, empezó a cotizar en bolsa el otoño de 2015. Siempre es un acontecimiento cuando una empresa conocida sale a bolsa, sobre todo porque quedan pocas que sean una marca global tan reconocida y con tanta historia como los 70 años recién cumplidos de nuestra protagonista.

En el blog de 6to6 Motor, Pegasus Holding ha marcado los momentos claves de la acción, que en un periodo relativamente corto de tiempo ha generado una oportunidad de rentabilidad excepcional. En octubre de 2016 se destacó el potencial escenario que se había desarrollado, advirtiendo de una posible revalorización entorno al 20% a corto plazo. Se cumplió al pie de la letra dos meses más tarde, en diciembre de 2016. A su vez en aquel post se razonaban las posibles condiciones para un ulterior avance hasta rentabilidades entre el 60 al 100% a medio plazo. A mediados de julio de 2017, apenas 6 meses más tarde de aquel análisis, la acción cotizada de Ferrari en USA alcanza los 100$ y con ellos el 100% de rentabilidad desde aquella primera reseña. Aquí podemos ver dicha evolución:

En el mismo periodo de tiempo, desde finales de verano del 2015 a día de hoy, el portfolio Value de Pegasus Holding para sus clientes de Advisory acumula una rentabilidad del 46,5%. Aquí podemos ver un cuadro comparativo con otros fondos y con el propio índice principal de la bolsa de manera que se puede observar que la rentabilidad obtenida supera de manera holgada la de sus competidores y la del entorno general de la bolsa:

¿Son estos resultados fruto de la casualidad o de la buena suerte? ¿Lo que ha pasado con Ferrari es un evento único que no se repetirá? ¿La bolsa es un casino donde unas veces se gana y otras se pierde dependiendo del azar? Absolutamente no.

Sucede con la bolsa como con los árboles que no nos dejan ver el bosque. Hay tanta información y tantas posibilidades que muchas veces se pierde de vista la esencia. Y la esencia es muy sencilla: las empresas cotizan en bolsa para obtener financiación. Hay empresas y negocios que son mejores que otros. A la larga, las empresas mejores obtienen resultados mejores. Y al final eso se refleja en su cotización en bolsa. Todo lo demás son derivados (nunca mejor dicho) que intentan añadir capas de negocio a este núcleo básico.

¿Es Ferrari una buena empresa? Desde luego es una gran marca, lo que no quiere decir siempre que sea un buen negocio…pero en este caso los números acompañan: su ROA (return on assets) y ROI (return on investments) son superiores al 10 y al 20% respectivamente, lo que es un resumen rápido que nos dice que la empresa es rentable. Además esta rentabilidad se sustenta en unos márgenes operativos y de beneficios también significativos aunque con una carga de deuda a tener en cuenta (estamos hablando de la industria de la automoción) pero para hacerse una idea son diez veces mejores que los de Ford por ejemplo. Y todo esto se redondea con ventas en aumento y beneficios en aumento tanto en períodos trimestrales como anuales. Por último, desde luego que la propia marca Ferrari constituye un activo que le da ventaja competitiva y refuerza su nicho de mercado.

La situación de Ferrari como empresa ha sostenido los argumentos para propulsar su cotización. Sin duda se ha beneficiado de un entorno favorable en los mercados financieros. Recordemos cómo una vez superada la situación de IPO veíamos el tipo de indicios que preparaban una subida y de los cuales van quedando pistas en el camino. En este gráfico se incluye el volumen de negociación de la acción. Ya dijimos que en la IPO es un momento “todo oferta”, ahí está ese volumen brutal. Después el siguiente volumen más grande es el del final de la caída: se produce un claudicación de ventas y supone el inicio de la acumulación de compras. A partir de ahí queda despejado el camino de subida.

¿Qué futuro espera a Ferrari? Una cosa es Ferrari como empresa y otra cosa es Ferrari como acción en bolsa. Como empresa no parece que haya graves problemas a la vista con la información conocida. Seguirá fabricando joyas. Ferrari como acción es otro cantar. Desde luego puede seguir subiendo, posiblemente lo haga. Pero en este punto ya no es una acción atractiva para entrar. Ha alcanzado un número tan simbólico como los 100$ (aunque en Italia cotice a 85€) que a los humanos y nuestra psique nos lleva a tomar decisiones no racionales. Además acumula rentabilidades importantes, lo que supone un factor para mucha gente a la hora de valorar su venta. Si el entorno positivo de los mercados financieros cambia, seguramente la acción se resentirá. Pero lo más importante es volver siempre al núcleo: cuando compramos una acción estamos comprando una participación en una empresa. Ferrari es una buena empresa, pero al precio actual de la cotización, supone valorar la empresa con un ratio de 37 veces el beneficio por acción. Se consideran sanos niveles de unas 15 veces el beneficio de la empresa por acción. Si comprásemos ahora, en vez de comprar con descuento y por tanto con algo de margen de seguridad sobre nuestra inversión para obtener beneficios, estaríamos pagando de más por algo que vale menos. Lo bueno de la bolsa es que al final todo cotiza antes o después a su valor justo, por tanto entrar ahora es más arriesgado que hacerlo en un momento en que una acción cotice por debajo de su valor.

Es el momento de esperar a una mejor coyuntura para entrar en Ferrari acción y simplemente disfrutar al volante de Ferrari máquina.

Diego Gómez – Pegasus Holding – [email protected]