Este abril ha salido a la luz el nuevo Nissan GT-R Nismo 2020, con mejoras inspiradas en los coches de competición y mejorando ciertos aspectos del exterior para hacerlo aún más estimulante.

 

El modelo fue exhibido para le edición del 50 aniversario del modelo GT-R de Nissan, en el New York International Auto Show.

Para esta versión del GT-R los ingenieros de Nissan han utilizado la tecnología probada en competición y la han hecho accesible y confortable para cualquier tipo de conductor. Una de las bases es el control del vehículo y la predicción de su respuesta.

El uso de la fibra de carbono en todo el automóvil hace de este deportivo el más potente y exclusivo de los GT-R. Cada componente se ha mejorado para reducir el peso y aumentar la fuerza aerodinámica. En este sentido, y solo con pequeños retoques exteriores en guardabarros delantero y trasero, techo, capó y maletero, se han ahorrado un peso total de casi 11 quilos, que hay que sumarlos a los 20 quilos de ahorro en otros componentes.

Pocos coches poseen el rendimiento en conducción de este GT-R. Los ingenieros trataron de mejorar lo que, prácticamente, ya era la perfección a nivel mecánico. El motor V6 de 3.8 litros y 24 válvulas de doble motor de Nissan, cada uno hecho a mano, sigue siendo el corazón del GT-R.

Este deportivo cuenta con un diseño exclusivo de turbocompresor, directamente del GT-R GT3 de competición, que mejora la respuesta de aceleración un 20% sin una pérdida de potencia.

Pocos coches poseen el rendimiento de conducción del GT-R. Para el modelo 2020, los ingenieros trataron de mejorar lo que ya era esencialmente la perfección mecánica, «haciendo pequeños ajustes para extraer todo lo posible del motor y el chasis», según Tamura. El motor V6 de 3.8 litros y 24 válvulas de doble motor de Nissan, cada uno hecho a mano por su propio técnico takumi, sigue siendo el corazón del tren motriz del GT-R. El GT-R NISMO cuenta con un diseño exclusivo de turbocompresor, directamente del auto de carrera GT-R GT3, con una forma de turbina modificada y menos aspas. Esto optimiza el caudal y mejora la respuesta de aceleración en un 20%, sin una pérdida de potencia.

La transmisión revisada de doble embrague de 6 velocidades del automóvil presenta un refinado «modo R» que no solo cambia más rápido sino que también optimiza la selección de la marcha, especialmente al salir de las curvas. Esto aumenta la sensación de aceleración y desaceleración tanto en carretera como en pista.