• La casa Hublot y Richard Orlinski han fusionado sus respectivos conocimientos para crear el Classic Fusion Aerofusion Chronograph Orlinski, una pieza que da testimonio del universo gráfico del artista.
  • El reloj exhibe un diseño absolutamente innovador, en el que se reflejan torsiones, cantos y facetas desde la caja hasta el bisel, desde los botones hasta las agujas.

Con toda seguridad ya se habrá cruzado con el bestiario de colores pop creado por este artista en alguna parte. Desde los inmensos Wild Kong en la Croisette de Cannes hasta los cocodrilos bajo el sol en el Distrito del Diseño de Miami, pasando por el oso de 5 metros en las pistas nevadas de Courchevel, es imposible pasar junto a las imponentes obras de Richard Orlinski sin reparar en ellas.

A este artista, acostumbrado a tallar sus esculturas como si fueran diamantes, no le aterra ningún desafío. Bajo las manos de Richard Orlinski, el Classic Fusion Aerofusion Chronograph está adornado por sus emblemáticas facetas. Doce, por supuesto… ¡como las que marcan el ritmo de la esfera de un reloj!

Amante de la excelencia, el artista imaginó un reloj en la frontera entre el vintage y el neofuturismo, a imagen de sus obras inspiradas en el movimiento del Pop Art. Mirando hacia el futuro, la aguja del reloj se convierte para Orlinski en una metáfora simbólica: nunca deja de girar, por lo que encarna el tiempo infinito.

Animados por el mismo sentido del detalle y movidos por idéntica pasión, el artista contemporáneo y la casa Hublot han diseñado juntos una creación original que amplía las fronteras del savoir faire relojero tradicional. Cuando el tiempo se hace arte; cuando el arte se hace tiempo.

CUANDO RICHARD ORLINSKI ESCULPE EL TIEMPO, ESTE SE VUELVE NEOFUTURISTA

Se han creado dos modelos del Classic Fusion Aerofusion Chronograph Orlinski, uno de titanio y el otro de cerámica azul; de cada uno de ellos se han fabricado 200 ejemplares. El reloj se convierte en una obra de arte de 45 mm para lucir en la muñeca.

El reloj Hublot x Richard Orlinski está dotado de una esfera de zafiro en la que se colocan el índice y las agujas, mientras que las facetas marcan el ritmo de la caja, el bisel, la corona y los botones.

Una talla que supuso todo un reto para la firma Hublot, que, tras simular en un modelo el trabajo de Richard Orlinski (un plegado tridimensional de la caja), lo talló en cerámica y titanio. Dos materiales que muestran una de las firmas emblemáticas del artista: el acabado en espejo.

RICHARD ORLINSKI

En 2004, a los 38 años de edad, Richard Orlinski decide dedicarse al arte en cuerpo y alma. Inspirado por los animales más salvajes, el artista comienza a componer su bestiario de esculturas monumentales de vivos colores, haciendo que cobren vida en lugares cada vez más insólitos. Desde la cima de las pistas de Courchevel hasta los platós de televisión, pasando por exposiciones al aire libre en París o Provenza, al artista le encanta presentarse allí donde no se le espera.

A través del concepto «Born Wild» que ha acuñado, Richard Orlinski se esfuerza por transformar las pulsiones negativas del animal en emociones positivas. Desde 2015, Richard Orlinski se encuentra a la cabeza de la clasificación de los artistas contemporáneos franceses más vendidos del mundo (fuente: Art Price)