> La firma que encarna el culmen del lujo automovilístico confirma para este 2018 una variante en formato crossover bautizada con el nombre de Cullinan.

> El proyecto de desarrollo empleaba este término, en referencia al diamante más grande del mundo, y es el elegido también para la versión definitiva.

 Hace tres años, Rolls-Royce anunciaba al mundo que crearía un automóvil totalmente nuevo de “carrocería alta” –como lo denominó la compañía– y que redefiniría los viajes de lujo por todo tipo de carreteras y bajo cualquier condición. Ahora, la firma del espíritu del éxtasis ha confirmado su lanzamiento y también el nombre comercial elegido para el primer SUV de la centenaria historia de la ‘doble R’.

Se llamará Cullinan. Así lo revelaba hace unos días Torsten Müller-Ötvös, consejero delegado de Rolls-Royce. No es precisamente una sorpresa, ya que este término era el que se había empleado internamente hasta hora para designar el proyecto de desarrollo del nuevo modelo de carácter crossover de la marca británica.

“Es el nombre más adecuado para nuestro nuevo y extraordinario producto”, afirmaba el directivo que comanda los designios del fabricante de Goodwood. El Rolls-Royce Cullinan es un automóvil con una definición clara de sus propósitos: calidad y preciosidad impecables, una presencia que recalibra la escala del verdadero lujo y sitúa sus posibilidades más allá de lo conocido hasta ahora”.

Los datos que se conocen a día de hoy son todavía muy pocos a cerca de esta nueva e inédita apuesta de la marca. Se baraja que montará un chasis realizado en aluminio, al igual que el Rolls-Royce Phantom, al que se le unirá un motor de 12 cilindros en V con doble turboalimentación y alrededor de 600 CV de potencia asociado a un cambio automático de ocho velocidades y dotado de un nuevo sistema de tracción total especialmente diseñado para este modelo.

Otro de los aspectos revelados por la marca a cerca de su nueva criatura aventurera es lo que sus responsables ha llamado la “Suite con vistas”. Se trata de unos asientos artesanales, con mesita de coctel incorporada, creados específicamente para este modelo que se despliegan automáticamente al pulsar un botón y emergen orientados hacia atrás. Desde esta privilegiada plataforma de visualización, lujosamente rematada con cuero y aluminio, y que se halla replegada en una especie de cajón ubicado en el maletero, se pueden contemplar con el portón abierto las vistas del lugar donde su propietario haya decidido hacer un alto en el camino, ya sea en plena naturaleza o para contemplar cómodamente eventos deportivos o actividades escolares o familiares.

Puede que el Cullinan comparta algunos componentes mecánicos y dinámicos del futuro BMW X7, que se lanzará en breve, y se espera que su debut oficial ya en su versión definitiva se produzca en algunos de los eventos de referencia mundial del universo de los coches clásicos, como el Concorso d’Eleganza Villa d’Este, o más probablemente el Peeble Beach Concourse d’Elegance, que tendrá lugar en verano.

El origen del nombre que Rolls empleará en su nuevo SUV, destinado a plantarle cara al Bentley Bentayga, entre otros, tiene una curiosa historia. Cullinan es el diamante más grande hallado hasta ahora. Fue extraído de una mina en las profundidades de las montañas Magaliesberg, en Sudáfrica, en 1905, y con sus 3.106 quilates, sigue siendo el brillante de mayor tamaño jamás descubierto. Tallado en nueve piedras, cortadas y pulidas, las dos partes más grandes de Cullinan está incrustadas en dos de las piezas más relevantes del patrimonio real británico: la Corona Imperial y el Cetro de la Cruz Soberana.

Al igual que el diamante, el Rolls-Royce Cullinan ha emprendido un viaje fascinante para completar su fase de desarrollo. Desde los abrasadores desiertos de África y Medio Oriente hasta las heladas nieves del Círculo Polar Ártico; desde las verdes praderas de las Tierras Altas de Escocia hasta los imponentes cañones de América del Norte, los técnicos, ingenieros, artesanos de Rolls-Royce han modelado, probado y pulido este exclusivo automóvil para eliminar cualquier defecto hasta hacerlo perfecto, como si de una pieza de orfebrería se tratará.

El nombre personifica las muchas facetas que promete nuestro nuevo automóvil. Habla de resistencia y solidez absoluta; habla de rareza y preciosidad y alude al espíritu pionero y aventurero de quienes lo hallaron, y, por supuesto, habla de absoluto lujo y de una inigualable brillantez en su representación más bella y valiosa”, afirmó Müller-Ötvös.